martes, 14 de enero de 2014

Los Productores

De regreso a los musicales. Esta vez quise escribir acerca de Los Productores, un film musical basado en el musical del mismo nombre y una de mis más nuevas adquisiciones para mi colección de películas.

Los Productores es una comedia con todas las letras, en la cuál el formato del musical potencializa su capacidad cómica de una manera que Mel Brooks usa como firma personal. Sin duda es un film con muchos momentos valiosos y pocas fallas, y con un elenco que hace de las suyas en pantalla. La premisa es simple: Max Bialystock, productor de Broadway, y su contador, Leo Bloom deciden estafar a Hacienda, creando un show tan malo que cierre en la primera noche y ellos puedan tomar todo el dinero recaudado, sin tener que declararlo fiscalmente. En un giro irónico, su desastre resulta ser todo un hit y ahora deberán responder ante las autoridades. La película es una fórmula clásica para la comedia norteamericana, a la que se le suman también diversos factores de cast y dirección, que la convierten en una bomba.

Nathan Lane interpreta a Max Bialystock, un productor de Broadway sin escrúpulos, con una cuestionable moralidad, quien encuentra siempre formas de conseguir dinero y con una capacidad de persuación excepcional... Una caricatura de todo lo que se espera de un productor de Broadway. Personalmente, siempre he visto a Nathan Lane como un actor excelente y que aporta siempre gran fuerza a sus personajes. Del doblaje (The Lion King) a Broadway (The Addams Family) o el cine (The Bird Cage), creo que Nathan encuentra una forma de hacer sobresalir a sus personajes. Los Productores no son la excepción y Nathan logra salirse con la suya y robarse el show (Betrayed es un número insuperable en el film).

Mathew Broderick es Leo Bloom, el tímido y asustadizo contador de Max, que sueña con convertirse en productor de Broadway. Broderick hace un trabajo excepcional también y logra encontrar el punto exacto dónde la farsa toma forma permisiva para las locuras, sin convertirse en una exageración poco convincente. Broderick le da buena batalla a Nathan por la atenció en la pantalla y ambos crean una dinámica de equipo sin comparación, química que viene construída desde la versión de Broadway, protagonizada por ellos mismos.

Lo maravilloso de este film es su creación de personajes ya que, pese al género, todos los personajes contribuyen en algo. Sentándome a ver la película, número tras número musical, fui cayendo en cuenta que no hay personajes sobrantes y, mejor aún, no hay actuaciones sobrantes, por lo que el trabajo creativo de la directora es, en este caso, admirable.

Los productores tiende, en definitiva, a la espectacularidad. Números musicales muy elaborados con un gran número de elementos visuales, musicales y actorales que no escatiman en sorprender, entretener y divertir. No esperaba menos de una película de tal magnitud, especialmente considerando que en esa década, el cine estuvo muy apegado al musical espectacular con productos como Hairspray (2007), Chicago (2002) o Nine (2009). Además, los productores tiene el plus de presentar muchos elementos que fueron concebidos en la versión de Broadway, acentuándolos con el poder del presupuesto y narrativa de la pantalla grande.

La música de Mel Brooks es ideal para una historia de este tipo y es la médula espinal de la comedia, más allá de los chistes premeditados del texto o la interpretación de los actores, la música es la base para casi toda la comedia del film. Brooks hace un uso acertado de los acentos musicales y es él quien le marca la pauta dinámica a los actores. Para este musical, Brooks utiliza una ligera modernización de ritmos y estructuras que son, en esencia, clásico Broadway: lineas de coro, fondos cabaretescos y acompañamientos extravagantes. Además, algo que sin duda me parece maravilloso, es la intención de mantener esta esencial teatral para la música y no exagerar en la "POPularización" de las canciones, como ocurriría en productos similares como Hairspray.

Si buscas algo que te mantenga todo el tiempo atento y divertido, Los Productores es una opción ideal. Es una gran recomendación para una tarde de películas con amigos o para verla solo y levantarse el estado de ánimo. Nada como una buna carcajada con unas palomitas jumbo.

PD: sí, aquí termina la nota... Nótese la falta de inspiración y de puntos negativos (lo cuál arruina siempre la diversión)



Ficha técnica:
The Producers (2005)
Dir: Susan Stroman
Creadores: Mel Brooks y Thomas Meehan (screenplay)
Universal Pictures

martes, 31 de diciembre de 2013

El Beso de la Mujer Araña

El frío y las festividades de fin de año me tenían en un letargo, pero hoy que es 31 de Diciembre me dije a mí mismo: "No puedes dejar que se acabe el año sin una publicación más sobre las películas que has visto" y como yo no soy de la clase complaciente y popular, me rehúso a caer en el juego de las festividades y escribir acerca de un film navideño... Una vez aclarado ese punto, les diré sobre que escribiré el día de hoy: es una película loquísima (no en el sentido tradicional) y ya algo viejona que vi, a raíz de una publicación que leí en la edición actual de Razón y Palabra (once a nerd, always a nerd). Si usted no sabe qué es razón y palabra, ¡investigue! yo aquí se lo pongo fácil: http://www.razonypalabra.org.mx/

Regresando a lo nuestro, la película del día de hoy es: "El Beso de la Mujer Araña", un film Americo-Brasileño de mediados de los 80's, que narra la historia de dos hombres que comparten celda en la prisión. Este es un drama (que a mí me parece más un melodrama) que fue bien recibido por la crítica en su momento y que tiene un rol activo importante en la construcción de la imagen del homosexual en el cine.

La película es protagonizada por William Hurt y Raúl Juliá y vaya que ambos tienen una maravillosa interpretación de sus personajes. William interpreta a Luis Molina, un hombre homosexual (lo cuál es evidente en cuánto lo ves) que se encuentra en prisión bajo los cargos de corrupción de un menor (quién nunca aparece o se le menciona en el film). Molina es un personaje con mucho carisma y de gran corazón. Amanerado, delicado y fantasioso, Molina es realmente el personaje activo en el relato, prácticamente todas las acciones son ejecutada e iniciadas por él y, en momentos, podría hasta parecer un narrador tácito, como si el film no fuera la historia de los hombres, sino los recuerdos de Molina. El rasgo más característico de Molina es su afición a las películas (si bien no se le conoce lo suficiente para saber si realmente se trata de cinefilia o mero gusto) y, más aún, a contarlas. Juliá interpreta a Valentin Arregui, un hombre heterosexual, partidario de un movimiento rebelde y radical contra el gobierno. Valentin es un hombre rudo y con fuertes convicciones, tiene un carácter voluble y puede ser un tanto grosero (la mayoría ya se imaginará hacia dónde va esto, para los que no, ahorita lo abordamos). Valentin se encuentra preso por conspiración y se mantiene con vida en una celda aparte (con Molina no con los demás rebeldes) como parte de los esfuerzos por sacarle información importante del movimiento. Estos dos actores tienen una química excelente en pantalla y sus interacciones tienen mucha sustancia emocional.

También, Molina y Valentin tienen una función de polaridad tal que casi pareciera predecible. Por una parte, Molina es la imagen del homosexual afeminado y delicado, si bien sus modos y ademanes están muy normalizados, es fácil notar su identidad sexual. Molina es una persona solitaria por las circunstancias y apegada profundamente a su madre, a quién ama. Valentin, por el otro lado, es la imagen del macho, en todas sus formas caricaturescas: rudo, sucio, voluble y líder, un verdadero alfa dentro del relato. La relación de ellos parte de una cordialidad neutra que devendrá en una interesante amistad (...), a pesar de los episodios groseros que tiene Valentin hacia Molina. Los personajes tendrán juntos un viaje emocional que los llevará a un estado de compresión y aprecio (en Valentin), y de total sumisión (en Molina).

Hay además una metanarración muy importante en la historia: el relato que Molina hace de una película (si bien no se sabe si real o no) a Valentin; la cuál se presenta como imágenes sobre la voz en off, brindando este juego Shakespiriano de una película dentro de una película. La película que Molina le narra (a parte de ser una evidente propaganda nazi per se, si bien no para la audiencia) es un paralelismo importante en la narrativa principal de la historia y un elemento fundamental en la construcción del personaje de Molina.

Comencemos por describir la historia de esta película: Una cantante francesa llamada Leni, se enamora de un comandante nazi, Werner, durante la invasión nazi a Francia. Esto divide a la mujer entre el amor a su país y a su amante, dilema que termina de forma trágica en lo que para mí es una fantasía nazi de Fellini... Sonia Braga interpreta a Leni (a la vez de ser Martha, la amante de Valentin, y la mujer araña) y hace con ese personaje el prototipo perfecto de la diva/heroína hollywoodense. Como comentario aparte, el diseño fotográfico y la estética old fashion de este metafilm es divino (especialmente la escena del baile... ver imagen debajo)

Leni es la imagen bajo la cuál se construye la identidad de Molina. Leni es el símbolo de la expresión de género de Molina y una clara influencia en sus gustos, expresiones, ademanes y vestimenta. Leni es la diva del cine de oro, una analogía de figuras como Norma Desmond, las cuáles son influencia en la definición del yo de la comunidad homosexual de la época (al menos en una gran parte, para evitar las generalizaciones). Aquí, la historia de Leni y Werner es una expresión de la dimensión íntima de Molina y un paralelismo acertado en su rol narrativo. Molina es Leni en su propio mundo: una diva sofisticada, forzada a vivir en un mundo dominado por una fuerza absoluta e imperialista (el heterocentrismo) y condenada por enamorarse de la persona equivocada.

Cuando Molina termina la historia de Leni, y Valentin le pide otra más, no es ninguna sorpresa que se invente una figura como la mujer araña. Esta misteriosa mujer (que tiene un tiempo realmente mínimo en pantalla) es también una expresión de la identidad del yo en Molina; sin embargo, a diferencia de Leni, ella no es una analogía de su dimensión social, sino un símil, un guiño breve de su autodefinición. Si bien Sonia Braga también es la mujer araña en el film, bien pudo haber salido Molina vestido como ella en la secuencia. La mujer araña es Molina en su más profunda definición: una mujer solitaria, atrapada en una telaraña, condenada por ser diferente a los demás. La mujer araña no es la imagen aspiracional de Molina (o bien, de la comunidad homosexual de su época), sino la aceptación de la identidad y las circunstancias propias.

Debo decir que me es imposible no pensar en estos roles de identidad de género dentro de la película. Molina es la imagen del homosexual que añora ser mujer: "si pudiera me lo cortaría" dice, que es algo que no escuchas muy comúnmente. Además, está en un punto intermedio en el espectro femenino, pues si bien se trata de un hombre afeminado, está bastante normalizado para ser muy femenino, pero muy delicado para ser muy masculino. Es el homosexual que añora el reconocimiento del heterosexual y busca un cierto grado de aceptación por parte del sistema dominante. Es quién al final debe sacrificarse por el macho y serle fiel pese a las consecuencias. Además, es curioso que la excusa para tenerlo en prisión sea "corromper un menor"... es una razón tan válida como las demás, pero creo que comienzo a ver la influencia que esta construcción de imagen del homosexual tenía cuando recuerdo las amenazas de mi madre, cuando yo era más joven, diciéndome que los gays eran violadores de menores.

Valentin, mirando el otro lado de esta historia, es el heterosexual heroico que busca cambiar el mundo. Es un personaje de mal carácter que debe ser constantemente calmado y procurado por Molina (si bien, en este caso, es por una agenda específica). Difícilmente debe disculparse con Molina por cualquier agresión y el hacerlo representa un acto de gran nobleza de su parte. Es el hombre que al final concede el tan anhelado indulto de Molina, abriéndole camino a la aceptación en su mundo y es quién "sacrifica" su propia masculinidad para apiadarse de la soledad emocional de Molina.

¿Excesivo? Es posible, pero intenten ver el film y no pensar en eso mismo. ¿Está mal? No, para nada, es la imagen de género que se tenía en la época y, finalmente, es un discurso de denuncia que comenzaba a dar los primeros pasos a mostrar esos conflictos de convivencia social, pues al final, si bien el final no es feliz, ambos hombres logran desarrollar un vínculo fuerte y de mutuo aprecio.

La historia es lenta sin duda, ¿qué se puede esperar de la historia de dos hombres que pasan casi todo el film en prisión? ¿qué se hace con el tiempo? Creo que esta lentitud de relato es acertada, emulando lo largo y pesados que son los días estando en una prisión. Esta sí no es una película adecuada para las Palomitas Jumbo, pues se van a acabar en los primeros 20 minutos y tendrías que ir por más, pero sin duda un film que te deja algo dentro y logra mover algunas cuanta fibras dentro del espectador si logra conectar realmente con la trama. No es lo mejor que he visto, no es lo mejor que vi ese día... pero estoy escribiendo sobre ella, así que algo me dejó, ¿cierto?

Ah, por cierto, para aquellos que se preguntan ¿por qué no hay un beso de la mujer araña en pantalla (así como lo diría el título, así como en la versión de Broadway (con Chita Rivera, bitches!), les informo que sí lo hay: el beso de Molina y Valentin ES el beso de la mujer araña.


Ficha Técnica:
Kiss of the Spider Woman (1985)
Dir. Héctor Babenco
Creadores: Leonard Schrader (screenplay), Manuel Puig (novela)
Agita Productions Inc.

domingo, 28 de julio de 2013

The Craft / Beautiful Creatures

Cuando se trata de magia, misticismo y hechicería, las películas están a tope ya que estos tópicos son fuentes de inspiración primordiales para muchas historias de cine. Es fácil entender la razón por la cuál estos temas abundan en el cine y la literatura: son temas fantásticos que vienen de un mundo desconocido para muchos. Lo cierto es que, una vez que lo conoces, te das cuenta que no es tan divertido como lo presenta la fantasía de los productos culturales, en dónde los rasgos exacerbados de las premisas mágicas crean un mundo en el que muchos quisieran vivir. Yo soy fan de la literatura y el cine de fantasía, especialmente cuando la magia está involucrada y por ello he visto una enorme lista de títulos, buenos y malos, de este género.



En esta ocasión, quiero intentar una dinámica un poco diferente. Haciendo uso y abuso de mi cuenta de Netflix, vi un par de películas seguidas (literalmente una tras otra) y se me ocurrió dedicar esta entrada a la comparación entre productos del género. Terminando de ver Beautiful Creatures, Netflix amablemente me recomendó ver The Craft. La primera ya la había visto en el cine, pero quise verla de nuevo, la segunda no me había tocado verla y fue una experiencia muy interesante.


Beautiful Creatures es un film reciente (2013) que está basado en la novela de Kami García y Margaret Stohl, la cuál tiene una historia bastante ficticia de la magia y una gran espectacularidad. Beautiful Creatures es, además, una lectura demasiado romántica, al grado que la historia de amor domina al escenario mágico, el cuál es realmente una excusa para el "amor prohibido" de los protagonistas. En The Craft, al contrario, se tiene una perspectiva mucho más real de la verdadera magia (y unos POCOS toques de Wicca), al menos hasta el momento en que las brujas locas comienzan a volar. Esta película noventera (1996) tiene ese estilo rebelde y oscuro de la juventud atormentada, retratada en la época; así mismo, presenta un lado más oscuro de la magia que llega a convertirla, incluso, en una historia con tintes de horror. La verdad, ambas cintas son interesantes a su manera, pero sus diferencias, aún dentro del género, son interesantes y son una muestra que ilustra la evolución del mismo en un periodo de casi veinte años.


A pesar de que me guste mucho el género, son pocas las películas que manejan un concepto acertado de la realidad de la magia. Las razones son, a mi parecer, bastante obvias: no serían tan entretenidas y la nueva ola de obsesión de la audiencia por los efectos especiales no podría ser explotada. En The Craft vemos una práctica mágica muy acertada: los símbolos, rituales, cantos y el uso de todos estos elementos se dan en una mecánica muy acercada a la realidad. Se nota en este film que los creadores conocen (o al menos investigaron) los mecanismos sobre los que funciona este mundo y que, además, tenían la intención de representar de manera certera (el mismo título lo dice) el mundo de la brujería. Por supuesto, la historia tiene sus tintes fantásticos y de ficción, para apelar a la espectacularidad del medio y la meta de impactar a la audiencia.



Beautiful Creatures, por otra parte, es un film que va directo a la fantasía, con la intención de crear un mundo inexistente y apelar a la audiencia desde ese cristal. Además, Beautiful Creatures no es realmente una película sobre la magia y su mundo, es más bien una historia de amor prohibido que ocurre en un mundo convenientemente mágico. Beautiful Creatures es más impresionante, al menos en cuestión de efectos visuales y secuencias de acción, pero enseña mucho menos respecto al mundo en que se cuenta. Para mí, Beautiful Creatures es una película entretenida e interesante; sin embargo, parece haber salido al cine como forma de continuar una corriente "Crepúsculo" de estos amores adolescentes enfermizos. La verdad, Beautiful Creatures tiene un solo error en su construcción narrativa y esta es dar tanto tiempo en pantalla a escenas de amor tan cursis, lentas y poco creíbles actoralmente.


En cuestión actoral, ambas películas tienen aciertos enormes, especialmente The Craft. Por ofensivo que puede ser para la comunidad mágica, los personajes clichés dementes contribuyen bastante a las historias mágicas. Ambos films tienen su "bruja loca" y en ambos casos son la pieza más fuerte en interpretación histriónica. Para mi, el trabajo de Emma Thomson en Beautiful Creatures es titánico. Sinceramente, todas las interpretaciones palidecen al lado de la oscura y maravillosa Serafine. Thomson nos da una antagonista de temer, con el balance perfecto entre peligrosa y mentora. Además, tiene un monólogo impresionante en interpretación y en contenido que, valga decirlo, es la mejor escena de toda la película. En cuestión de protagonistas, la película está fuera de balance. Alden Ehrenreich es un protagonista masculino agradable y liviano, además de tener una interpretación (si bien nada especial) bastante natural. En cambio, Alice Englert es un fenómeno extraño, intenta tener un aura de melancolía eterna que no logra sacar y creo que ella es muy grande para un papel así. Usualmente sólo hablo de los actores, pero Lena Duchannes es un clon de Bella Swan... un personaje destinado al olvido. Lo malo es que esta célula "Crepúsculo" se alcanza a colar un poco a la película, si bien sin tanto daño, creando momentos muy prescindibles.


En The Craft, el cuadro actoral está mucho más balanceado, pero también hay una actuación que sobresale: Fairuza Balk. Interpretando a una atormentada, oscura y depresiva adolescente, Fairuza es un elemento excelente que genera drama, tensión y un poco de comedia (muy negra, pero comedia al fin). Nancy Downs, de cierta forma, es un personaje algo ofensivo para el promedio del practicante de brujería: es un cliché en toda la extensión del término, uno que, además, ya no se cumple tanto (es una moda wicca más noventera). Robin Tunney no se queda atrás y como protagonista es muy valiosa y su personaje es muy acertado a los practicantes solitarios que recién comienzan en ese mundo. Creo, sin embargo, que en The Craft los personajes son más simples, pero más correctos. Funcionan muy bien para contar la historia y la hace más natural y mucho más orgánica, si bien el último cuarto de la película ya raya en la excesiva fantasía, todo el film es bastante convincentey muy  entretenido.


Beautiful Creatures sobrepasa a The Craft (y por mucho) en un aspecto específico: espectacularidad. Ciertamente ambas son películas que te atraparán; sin embargo, en Beautiful Creatures se va a dar en gran medida por lo maravilloso de la construcción del mundo mágico. Son secuencias visualmente muy cargadas (y aunque no quiero realmente entrar en detalles en este tema, con una mezcla de audio sorprendente) y llenas de dinamismo: El flashback a la historia de Genevieve es especialmente atractivo. En The Craft, los efectos visuales se quedan muy atrás (casi veinte años atrás), lo cuál es bastante lógico al ver las fechas de cada cinta. No son malos efectos visuales, pero no dejan tanta impresión, realmente lo que te atrapará en The Craft será la forma de contarte la historia y que, invariablemente de que a todos nos guste la fantasía, ver la magia real en acción siempre eleva miradas de curiosidad.


Si tuviera que elegir, sinceramente prefiero The Craft, pero ambas son buenas películas que no te decepcionarán si buscas algo de fantasía mágica, especialmente si lo tuyo es lo oscuro. Este es un género que yo recomiendo mucho, pues a mí me fascina, especialmente con palomitas jumbo.

Sólo un último detalle que tengo que sacar de mi sistema: ¿a alguien más le parece sospechoso y convenientemente curioso que el tema "How Soon Is Now" se encuentre tanto en The Craft como en el intro de Charmed?

Ficha(s) Técnica(s):
The Craft (1996)
Dir. Andrew Fleming
Creadores: Peter Filardi y Andrew Fleming
Columbia Pictures

Beautiful Creatures (2013)
Dir. Richard LaGravanese
Creadores: García y Stohl (Novela) y Richard LaGravanese.
Warnes Bros.

jueves, 18 de julio de 2013

Pacific Rim

Guillermo del Toro se voló la barda y se pasó a un género que no veíamos desde hace media década. Cuando primero vi el promocional de Pacific Rim, debo decir que no me causó mucha impresión por dos razones: no soy un gran fan de los productos culturales de robots gigantes á la Transformers y porque llevaba compañía especial ese día en el cine. No fue hasta la segunda vez que vi el promocional que le puse un poco más de atención y, si bien se veía bastante violenta y entretenida, no me daban ganas de verla. Sin embargo, cuando vi el director del film, me intrigué bastante. Ya había visto Hellboy para ese entonces y sabía que tampoco era un género tan ajeno en Del Toro, pero aún así, había algo que no me terminaba de convencer y tuve durante varios días una espinita en el cuello que me pedía que la viera.

El conflicto llegó al momento de enfrentarme a los prejuicios (propios y ajenos), así cómo la opinión de aquellos a mi alrededor. Por una parte, había gente diciéndome: "debes verla, está bien perra, tiene robots y monstruos y peleas y explosiones y está súper chingona" y dichos comentarios no me alentaban mucho, especialmente viniendo de personas cuyos gustos de cine son bastante contrarios a los míos. Por otro lado, había gente que me decía: "qué weba, transformers reloaded y sin Megan Fox, no se me antoja". Fue ahí donde me di cuenta que si iba a ir a ver la película (y definitivamente debía hacerlo), tenía que ir sin prejuicio, ni expectativa alguna y qué bueno que lo hice así.

Pacific Rim es, por supuesto, una película de acción y ciertamente tiene sus grandes matices comerciales; aún así, la experiencia fue toda una variedad de emociones. Guillermo del Toro creó una cinta que da tributo a este género japonés del Kaiju (monstruo gigantesco) como Godzilla y un dejo de productos como los Power Rangers (quienes usan sus propios robots para combatir a estos kaiju). Así mismo, también parece seguir la lógica de los anime de robots "mecha", similar a cosas como Evangelion. Y si bien tenía todo lo necesario para ser un film tedioso, cargado de acción sin sentido y hasta extremadamente predecible, no lo fue así, al menos no como usualmente sucede con el género (y debo decir de nuevo: Transformers).

La narración de la cinta es curiosa y está manejada con mucha destreza. Se inicia con un prólogo algo engañoso y cargado de emociones importantes y, si bien el relato avanza de forma lineal, hay usos muy buenos de flashbacks informativos y bien colocados. La historia es interesante, pese a lo que podría aparentar el tema, y si bien es una película larga, difícilmente se vuelve tediosa. Esto es gracias a la inteligencia del director para saber cuando frenar, acelerar y darle un giro a las escenas de acción. Aparte de todo, Pacific Rim tiene un discurso interesante. Me gusta como el guión intenta reivindicar a los villanos adquiridos de la sociedad norteamericana; aquellas naciones que a lo largo de la historia han sido el símbolo de la maldad y la villanía, emanando de las guerras que Estados Unidos entablaba de vez en vez. En Pacific Rim, los "héroes" (o a menos los protectores del mundo en la película) son equipos formados por alemanes, rusos y japoneses, quienes ya (por una vez) no son los villanos, sino los defensores del planeta. Por ahí leí que había un Jaeger mexicano y de haber tenido uno árabe, le hubiera puesto un altar a la cinta por ir en contra del estúpido nacionalismo extremo de norteamérica. 

Otro detalle que se me hizo bastante interesante fue el vínculo de dualidad necesario para el funcionamiento del Jaeger. Esta dinámica de dos personas volviéndose uno para manejar al robor, propone un panorama muy curioso. Según lo que se ve en la cinta, no sólo es necesario tener dos personas dentro del robot, sino que realmente tiene que haber una conexión fuerte e imprescindible entre ambos pilotos, ya que ambos serán huéspedes del otro en su mente. Hoy en día ¿a quién le tenemos tanta confianza para alojarlo en lo más remoto de nuestra mente? Sabiendo además que vivimos en un mundo en el que nos es difícil confiar. Una vez unidos ambos pilotos, se vuelven una sola mente (con sus consciencias separadas) que da vida al Jaeger y que actúa como simbionte entre el hombre y la máquina: no son pilotos que dominan su tecnología, son dos personas que son una y una con la máquina en una trinidad excepcional que funciona como el mito de los Titanes griegos y no "tecnología Stark". Estos pilotos, por lo tanto, requieren relaciones estrechas y excepcionales, por lo que vemos puras relaciones de amantes, hermanos y padres con sus hijos. Guillermo del Toro encontró la forma nada cursi de explicarte como estos robots se mueven, en parte, con la fuerza del amor y la confianza.

Claro, Pacific Rim no es un film que aborde las profundidades de la complejidad humana ni que toque los temas filosóficos y sus bemoles. Aún así, la historia tiene suficiente profundidad para ser realmente interesante y para al menos darnos una cinta con mucha acción, sin tener que forzarnos a ver una cochinada de Michael Bay.

En cuestión actoral me sorprendía bastante. Las actuaciones no son malas, pero realmente no hay muchas memorables, si bien no por que sean malas, al menos porque todas parecen estar en un mismo nivel. En general hay una cierta falta de dimensión en los personajes, algo que puede no ser raro pensando en el género. La mayoría de ellos tienden a la unidimensionalidad y algunos tienen destellos breves que rompen este patrón. Realmente la actuación más valiosa es la de Rinko Kikuchi, cuyo personaje tiene todo lo que se pide en la heroína de las películas de acción: destreza, belleza y su toque de princesa en apuros, pero logra además dar un personaje con una historia conmovedora, una fuerte motivación y una sombra maravillosa de ingenuidad e inocencia.

La verdad es que con Pacific Rim recordé y aprendí un dicho popular: no juzgues a un libro por su cubierta. La película es de 10 pensando en que es amena, llena de efectos buenos, con mucha acción y con su debido cuidado. Por supuesto, no es lo mejor que se le ve a Del Toro, sigo siendo más fan del Fauno o del Orfanato, pero es una película muy buena y que definitivamente te hace pasar un rato muy ameno. Ah, y otra cosa más: el 3D es fantástico. ¡Gracias a los dioses que al fin se me hace ver una película realmente hecha para ser disfrutada en 3D!



Ficha técnica:
Pacific Rim (2013)
Dirección: Guillermo del Toro
Creadores: Travis Beacham y Guillermo del Toro
Warner Bros.

miércoles, 3 de julio de 2013

Four Rooms

Una locura cinematográfica. Four Rooms es una cinta bastante peculiar. Para empezar, es un film con cuatro directores diferentes, cada uno encargado de una secuencia que él mismo escribió y con un sólo elemento conductor entre las cuatro historias: el botones. Four Room tiene lugar en un hotel en el que Ted, el botones, trabaja. A lo largo de la cinta, Ted visitará cuatro habitaciones que requieren servicio a cuarto y se verá envuelto en situaciones cuya extrañeza no es nada ligera. Four Rooms es una maravilla para poder ver en colisión cuatro estilos de dirección tan marcados y diferentes, además de que las cuatro secuencias son partes interesantes dentro de una historia a manera de revista. Si bien la cinta es un todo integrado, fácilmente podrían separarse cada una de las habitaciones como segmento individual. Contrario a lo que se esperaría, si bien hay cuatro direcciones diferentes, Four Rooms está bien integrada y, si bien es una historia altamente absurda, es bastante fácil seguir la trama y reconocerla como un todo integrado.


Tim Roth es fantástico. Ted presenta una faceta de Roth bastante extraña para aquellos que lo recuerdan mas por trabajos como "Lie To Me" o "Pulp Fiction". Ted, el botones, es un personaje en el extremo fársico, el cuál se va degenerando mentalmente a lo largo de la cinta. Si bien su evolución emocional es muy voluble (tiene cambios muy drásticos en ciertos momentos), está bastante bien tratado en una continuidad irreverente, tomando en cuenta que Roth debió darle vida al mismo personaje en cuatro historias diferentes y bajo direcciones diferentes. Si bien en el trabajo de Roth se puede notar un poco el toque de cada director, en sí es una constante que permite tener una cinta integrada.


La primera habitación, dirigida y escrita por Allison Anders, representa el segmento "The Missing Ingredient". Esta habitación muestra un aquelarre de brujas muy peculiares, quienes intentan revivir a una diosa sexual en la Suite Matrimonial. Es innegable el toque femenino que se le da a este fragmento, si bien no es delicado, es sin duda una creación femenina. En la Suite Matrimonial vemos prácticas curiosas provenientes de una doctrina mágica matriarcal, expresadas en una historia con un fuerte subtexto lésbico y de adicción sexual. Este es el primer momento de Roth en su interacción con los demás cuartos y si bien el personaje ya comienza a mostrar los tintes fársicos, aún no ha caído en la profunda degeneración mental. El toque de Anders parece ser este discurso de feminidad liberada, entre amazónico y lésbico, expresado en un cliché irónico de la mujer: las brujas. A nivel estético, vemos una carga excesiva de elementos, texturas y colores dentro de la habitación, entre los que destacan el azul, el blanco, el rosa y el cuero, como elementos de principal foco. La iluminación es simple, natural, si bien intencionada pasa desapercibida, lo importante es el discurso y el desarrollo de la historia. Existen desnudos explícitos (como parte de la liberación femenina y como ironía de otro cliché de la brujería) y un fuerte contenido sexual, dirigido a la premisa del sexo como divinidad y como ritual, no cómo acción física o si quiera como consecuencia del amor. Curiosamente, pese a lo extraño del guión, este es posiblemente la habitación menos descabellada y la que tiene más sentido en su relación texto-secuencia-premisa.


La música es un elemento excelente en la cinta. Este jazz retro funciona de maravilla con las diferentes estéticas del film y cómo portador de identidad del estilo. La música de introducción es todo una joya y acompaña a una animación bastante entretenida y adecuada a lo que se verá en el film.


La segunda habitación es el fragmento "The Wrong Man" y está dirigida y escrita por Alexandre Rockwell. Desde el inicio de la secuencia, visualmente vemos un cambio drástico de estilo. The Wring Man posé mucho mayor contraste y una menos escala cromática que la habitación anterior. Siguiendo una estética más noir (evidentemente sin el blanco y negro), esta habitación propone una historia más íntima en desarrollo, pero igual de descabellada que las otras. Aquí el pobre Ted cae en un juego sexual y demente de una pareja. Este fragmento es mucho más dinámico que el anterior y está dirigido casi completamente a la acción. Es una historia irreverente y con un humor bastante negro en la que se hacen constantes alegorías al sexo, la infidelidad y los problemas maritales. Sin duda, es un cambio radical a la narrativa propuesta por el segmento anterior, lo cuál es una ventaja pues en este punto, la orientación a la acción del segmento ayuda a centrar la atención del espectador y te mantiene en un constante suspenso. The Wrong Man es de mis secuencias favoritas en este film ya que creo que tiene un buen equilibro entre lo atrevido de la película, con una premisa aún bastante creíble.


Algo muy curioso en Four Rooms es la presencia de grandes nombres en buenas interpretaciones de papeles relativamente pequeños. Encontramos la participación de actores como: Antonio Banderas, Salma Hayek, Madonna, Quentin Tarantino e, incluso, a Bruce Willis (a quién de hecho no se le dio crédito). Lo interesante es la forma en que estos actores y sus puntos fuertes (por no decir muletillas) son aplicadas en las diferentes direcciones en lo que aparentan ser personajes pequeños o con poca notoriedad (aparentan es la clave).


La tercera habitación ("The Misbehavers") está escrita y dirigida por Robert Rodriguez. Es precisamente en este punto donde todo comienza a tornarse cada vez más excesivo e irreverente. En The Misbehavers, Ted tiene que lidiar con los hijos de una pareja, los que abandonan a los hijos en la noche de Año Nuevo, dejándolos a cargo del empleado. Este fragmento es muy intenso y hace excesivo uso de los planos cerrados, pero debo decir que la dirección y la cinematografía son de lo mejor. Si bien la trama llega a un punto en que no le encuentras sentido, este fragmento es posiblemente de los que más enganchan al público. Demente y exacerbado, The Misbehavers tiene un humor extraño y nada ligero. Es precisamente en este punto donde vemos el quebrantamiento de Ted, a quién ya no reconocemos como el personaje que se introdujo en The Missing Ingredient. La historia es un caos tras otro que termina con la habitación incendiada y un padre muy molesto (Antonio Banderas) pero en un curioso final abierto que no hace más que aumentar el grado de extrañeza que tiene esta secuencia. Hablando de mis gustos personales, esta secuencia es para mí la más completa y si bien no tiene mucho sentido, es posiblemente el elemento más fuerte de Four Rooms.


La última habitación es el Penthouse y representa la historia "The Hollywood Man" escrita y dirigida por (no es nada difícil notarlo) Quentin Tarantino. Esta habitación tiene el estilo personal de Tarantino por todos lados y es el desenlace de tan descabellado producto. En The Hollywood Man, Ted se ve envuelto en una celebración poco ortodoxa: estrellas de cine y sus amigos hasta el borde de borrachos y drogados, los cuales encuentran la más brillante forma de divertirse: una apuesta muy arriesgada. Como ya es firma en Tarantino: en MÁS mejor. Con Tarantino no se escatima, todo es demasía y, en este caso, no es la excepción, especialmente en el desarrollo de la historia. Debo decir que The Hollywood Man se puede tornar tedioso, los diálogos son muchos y las acciones pocas y el texto realmente gira entorno a una sola premisa: la apuesta, la cuál se rehusan a revelar sino casi hasta el final, por lo que es un rodeo gigantesco de ideas antes de llegar al punto. Es una buena secuencia, es cierto, y tiene un estilo Tarantino muy seductor a la vista (especialmente la secuencia larga introductoria). Siendo honesto, nos soy el más grande fan de Tarantino (ni en estilo, temática o firma), sin embargo, The Hollywood Man es un buen desenlace a una historia de estas características.


Llena de momentos absurdos y de una temática inaudita, Four Rooms es una cinta muy completa que demuestra las ventajas del trabajo colaborativo. Tim Roth es excepcional y, sin duda, lo mejor de todo el film, el cuál se lleva un gran aplauso y un tazón de palomitas jumbo.

Ficha Técnica:
Four Rooms (1995)
Dir: Anders, Rockwell, Rodriguez y Tarantino.
Creadores: los mismos
Miramax

sábado, 29 de junio de 2013

Monsters University

No "Monsters Inc. 2"; este nuevo film de Pixar ya tenía tiempo prometiendo mucho a los fans de la animación, las películas infantiles y las grandes historias de Pixar (con sus debidas excepciones), y me complace decir que no decepcionó en lo más mínimo.

La nueva entrega del mundo de los Monstruos es un film muy divertido y con momentos tanto cómicos como emotivos logrados con gran éxito. Monsters University no es una secuela de Monsters Inc., sino una precuela a la historia de Mike y James. En este film, la historia se centra en el personaje de Mike, lo cuál es una decisión más que inteligente. Cuando Monsters Inc. mostró gran éxito en pantalla, tanto espectadores como creadores pudieron darse cuenta que Mike (si bien un personaje protagónico, estaba planteado para ser el segundón) presentaba un elemento narrativo con muchísima más fuerza que James Sullyvan y que casi todo el elenco en general. En Monsters University, el potencial de este personaje se materializa en oro puro, gracias a lo cuál este film es (si bien es poco ortodoxo decir que mejor que el anterior) equiparable totalmente a la primera película. Tener a Mike como protagonista le da una dimensión orgánica al film, logrando que no haya momentos de tedio y de narración floja. Así mismo, la naturaleza cómica innata de Mike (lo cuál es, en teoría, el argumento central) permite que la colocación de los momentos cómicos sea muy acertada.

Monsters University tiene una historia nada predecible y, mejor aún, llena de sorpresas. A mí me encanta que una película me engañe, pues usualmente soy muy bueno para predecir los argumentos, y en Monsters University me quedé colgado más de una vez en cuanto a los giros que daba la historia. Además, es una película llena de personajes memorables y divertidos que te recuerdan con bastante claridad a tus días de universitarios. Esta es una ventaja que tiene sobre la primera película, pues la diversidad de personajes (si bien amplia) es mucho menor.

Llena de color y de escenarios estéticamente maravillosos, Monsters University luce por qué Pixar es un monstruo en la animación y, algo que sin duda es una ventaja competitiva exquisita, en la capacidad de crear detalles situados en momentos y lugares muy adecuados. Monsters University promete muchas risas, es cierto, pero menos emotividad que la película anterior (aunque tampoco le falta) y esta dominación de la comedia es una buena estrategia para una segunda parte que tiene que competir con la buena imagen de la primera.

Si la vez como universitario, como recién graduado o como estudiante a punto de ser universitario, debes prepararte para una ola de emociones mezcladas que pueden ir desde la nostalgia hasta el miedo al futuro. Si encajas en este perfil, lo más probable es que te proyectes en más de un momento de la película y, con ello, puedes estar seguro que Pixar encontró como capturar tu atención, apelando a tu empatía. Si bien la historia no es, ni por asomo, un realismo, las referencias a la vida universitaria son buenas (muy americanas en esencia, pero sin perder rasgos universales).

En Monsters University, no encontraremos una historia más memorable que en Monsters Inc. Esto es difícil si consideramos la ausencia de Boo. Aún así, en esta nueva película sí encontraremos personajes más memorables y con tientes más profundos que en la anterior. Especialmente, quedé cautivado por la figura de la Decana. Un ser oscuro y que ciertamente es aterrador, la Decana es la figura ideal del mayor miedo de todo estudiante: ese profesor que lo sabe todo, que es muy estricto y que sabes dentro de ti que será alguien que marcará tu vida estudiantil.

Esta es una película que debe leerse con cuidado. Monsters University tiene una moraleja de vida (entiendo que esto es una obviedad), pero es un mensaje codificado de una manera no tan común o tan evidente (a diferencia de la mayoría de los films de Pixar). La película habla sobre el trabajo duro, la búsqueda de la identidad y el no temerle al futuro. Es un mensaje valioso, especialmente para los universitarios o los que recién nos graduamos. A pesar de lo que puede parecer en una primera lectura, la historia no es sobre la poca relevancia de la escuela en el éxito personal o sobre cómo siempre es necesario empezar desde abajo (aún cuando es un buen mensaje); el mensaje va más allá, es la idea de nunca dejar que los sueños parezcan más grandes que las posibilidades y el negar una predisposición determinista de una relativa "fortuna de cuna" o "ventaja genética".

Al final, el detalle más hermoso que nos puede dar Pixar es la certeza de que Mike logró su sueño y que, cuando se hizo el cambio de los gritos a las risas, alcanzó la grandeza gracias precisamente a aquello que todos despreciaban de él: su apariencia cómica y su tenacidad de hierro. Lo único que queda por decir es: Gracias Mike por darle esperanza a todos aquellos universitarios en el mundo que, bien lo admitan o no, tienen un miedo enorme a lo que depara el camino de vida en frente de ellos... Ese, lejos de la risa y la diversión, es el mejor regalo que puede darle Pixar a la juventud: Fe.


Ficha Técnica
Monsters University (2013)
Dir: Dan Scanlon
Creadores: Dan Scanlon y Daniel Gerson
Disney Pixar
 

jueves, 20 de junio de 2013

Man of Steel

La nueva entrega de Superman (a quién teníamos mucho sin ver) llega a la pantalla grande con esperanzas de poder aprovecharse de la actual súper moda que trajo Marvel. "Man of Steel" (pues no es Superman) es una cinta más acerca de los comienzos del héroe. Los súper-héroes parecen ser la moda del momento, especialmente cuando tienes dos monstruos del negocio compitiendo a ver quién gana la batalla por el poderío del mercado.

Esta película la vi en el cine, pues está actualmente en cartelera (rompiendo mis ground rules) y decidí que invariablemente tenía que hablar de ella. Cabe aclarar que esa es la razón por la cuál no tengo imágenes en este escrito, pues no tengo forma de hacer un screenshot como lo hacía con las otras.

De entrada, y seré así directo y conciso, no me gustó. Si bien es cierto que las escenas de acción están cool y llegan a atraparte, la verdad es que eso no es suficiente (y de cierta forma es predecible). El problema con Superman... "Man of Steel" es la forma en la que se eligió para contar la historia. Superman siempre ha sido un icono (esta vez sí es un icono, no un símbolo) del prototipo que encarna el orgullo norteamericano. Superman es la contraparte del Capitán América: es el líder carismático de origen humilde con un sentido de moralidad inquebrantable (y muy americano) que lucha por los demás a toda costa. Esto es lo que siempre ha hecho de Superman un personaje no tan complejo, y no porque sea simplón, sino porque así es, es el modelo de perfección americano al que todos aspiran ser. En Man of Steel pasó algo diferente: Nolificaron (es una alegoría a Christopher Nolan) a Superman a un grado impresionante. Ahora, Superman ya tiene una fondo melodramático y trágico, pasando de ser un personaje del cómic a algo salido de una tragedia griega.

No estoy negando que Superman no pueda tener complejidad o drama (en los cómics se ha logrado), pero en esta cinta no funciona y las razones son las siguientes:

-Vuelve tediosa a la narración. Todo el inicio de la cinta es para morirse de aburrimiento, especialmente cuando estás acostumbrado a ver películas muy dinámicas de Superman. Aquí hay un gran paréntesis de introducción y un desarrollo con escenas de acción que se interrumpen para ver los berrinches de los personajes.

-La película se vuelve demasiado Shakesperiana. Es mucho melodrama y son actuaciones demasiado solemnes, lo cuál lo hace ver antinatural y (es la verdad) ridículo. De los Kriptonianos lo puedo esperar, son una raza diferente, pero los humanos no somos así: tan solemnes, tan mesiánicos, tan griegos... No es real, no es creíble y simplemente no funciona.

-Te deprimes. Algo que siempre tuvieron en común Supeman y El Capitán America es que tenían una capacidad de inspiración monstruosa. El discurso era tal que tenía un efecto alentador y levantaba la moral de la audiencia, es por eso que siempre han sido los líderes tácitos de sus equipos. Pero acá, ver Man of Steel es como ver un cuadro de Hopper o leer a Baudelaire... Te deja, invariablemente, con una sensación amarga; contradiciendo la cualidad inherente del súper-héroe (que fue lo que realmente le dio toda su fama).

Esto, tal vez, tenga una perspectiva conpmercial. Christopher Nolan estuvo en el proceso de producción de la cinta y, tal vez, viendo el éxito alentador que tuvo Batman quisieron seguir con esta línea de los súper-héroes tan "humanos". Nolan es un romántico empedernido, se nota que le gusta el discurso complejo y seguir filmando en celuloide... Pero a Batman le funcionó, porque es Batman, siempre ha sido el complicado, el oscuro, el dramático de los personajes de DC... Superman es otra historia y tratar de dar tanto fondo a algo que siempre ha sido más forma no les resultó tan bien.

Por eso Marvel está pateando el trasero de DC, no es por el dinero metido en los proyectos (que ciertamente ayuda mucho) sino porque tienen dos cosas que DC pareciera rehusarse a hacer:

-Un proyecto bien armado. El proyecto Avengers de Marvel es brutal y no es algo de un día para otro, este seguramente lo tienen planeando desde que empezaron a hacerse las primeras nuevas películas de Marvel (es decir, es una planeación estratégica de casi diez años). Y como podemos ver, ha dado muy buenos frutos, o ¿por qué creen que Disney se interesó de pronto en Marvel? Este proyecto Avenger es la razón del éxito actual de Marvel sobre DC y es una franquicia exquisita que se ha transportado a: animaciones, juegos, muñecos de acción, películas para la tv y demás. Es un proyecto de transmedia del tamaño de Hulk que se ha vuelto una mina de oro comercial.

-Marvel sabe el verdadero perfil del mercado al que va. La verdad es que ya los niños no son de leer cómics, los verdaderos fanáticos y conocedores de este medio ya son adultos o jóvenes adultos, por lo que muy pocos conocen las historias de los héroes que no sean las enseñadas por los films. Además, el cine (especialmente cine de acción de súper-héroes) es un medio que se presta a una total y completa naturaleza COMERCIAL. A ver, repasemos de nuevo: COMERCIAL. Y Christopher Nolan está en su esquina de mundo mentándome la madre... Pro es cierto, y hay que aceptar las cosas como son: la competencia entre estas compañías no es artística... Ellos ya hicieron esa parte, ya crearon a sus personajes e hicieron cómics de primer nivel... No, Marvel y DC compiten en el cine en un plano absolutamente monetario, especialmente si Disney está participando en la contienda. Los films de Marvel son muchos más atractivos porque tienen lo que ese mercado consume: personajes chistosos y con personalidades ligeras, con súper poderes espectaculares que salvan al mundo mientras son... Y esta es muy MUY importantes... Mientras son FELICES. Un niño de ocho años que va con sus papás a ver Iron Man sueña con ser feliz y tener poderes para salvar al mundo, no que eso sea un castigo y si bien la realidad (si existiera tal súper-mundo) sería más parecida a la que pinta DC, es ese escuincle el que tiene el poder sobre sus padres para comprar 1000 productos más como reacción a la película.

Y antes de que se me salga de las manos, quiero aclarar, yo no soy partidario del cine excesivamente comercial, de hecho, no me gusta (si revisan el post # 1: Ground Rules, se habla un poco entorno a ello). Pero también hay que saber manejar y explotar tus productos, yo no vería una película de Campanita, esperando una tragedia Shakesperiana, por su puesto que no, conozco el producto y lo que da, así como me decepcionó ver una Alicia a la Burton tan plana y tan simple. Al rey lo que es del rey y así todo funciona mejor... Se vale experimentar, pero hay que estar preparados para fallar en esos experimentos, como en Superman (será Superman porque el verdadero hombre de acero en la competencia Marvel/DC es Iron Man, le pese a quién le pese).

¿Lo bueno? Sí, claro tiene cosas buenas. Las secuencias de acción son muy entretenidas y los efectos visuales no tiene madre, Henry Cavill es (como se podía adivinar por diversos gritos en la sala) muy sexy y no es tan mal actor y Amy Adams hace una Louise Lane muy buena (mejor que las que había visto que eran sólo sex symbols sin mucha capacidad histriónica) y, de hecho, de los mejores personajes... Aunque debo decir que es triste ver que ya está envejeciendo (a mi ella siempre se me hizo muy bonita).

¿Qué más es bueno? Mi parte favorita de toda la película:
"-¿Por qué una S?
-No es una S, en mi planeta significa esperanza.
-Pues aquí es una S"

Que mejor manera de decirle a tu novio: "no me podría importar menos tu contexto sociocultural, en la Tierra tenemos una semiótica bien clara y ese ícono es una jodida S"... Claro, sin herir sus sentimientos.


Ficha Técnica:
Man of Steel (2013)
Dir Zack Snyder
Creadores: David Goyer
Warner Bros.